martes, 25 de diciembre de 2007

A relationship, I think, is like a shark. You know? It has to constantly move forward or it dies. And I think what we got on our hands is a dead shark

¿Abrimos los regalos ahora? Va Toni (que es como se hace llamar mi padre) (tony fender cuando chatea), los abrimos después del café, ¿no?

Frase repetida 200 veces por mi madre. Que a mi hermano y a mi nos daba un poco igual, pero ella estaba histérica y finalmente se hizo lo que quiso, rompiendo toda tradición navideña por las ansias de abrir los regalos el día antes (nosotros somos los típicos que un mes antes del cumpleaños ya tenemos los regalos. Incluso creo que mi madre ya ha comprado los regalos para mi 21 cumpleaños; y eso que es en noviembre).


Tengo que confesar que una vez se montó todo el jaleo de fingir que tienen panza (bueno, mi madre lo que es fingir no finge mucho) y reparten regalos, emociona. Me haría más gracia si mi perra hiciera de reno y si pusieran un mural hecho con plastidecors donde se hubiera dibujado una chimenea con fuego y calcetines de navidad, pero no me quejaré de mi árbol del chino con adornos del chino.


Soy muy chulita yo. Me aguanté todo el rato, como una campeona. Pero fue abrir el primer regalo, y empecé a chillar como una loca. No lo escondo, eh, da igual. Lo confieso aquí públicamente: ayer chillé como el niño de la nintendo sicstifor con cada regalo que abría. http://es.youtube.com/watch?v=VAbNa4MlIhg


UALAAAAAAAAAAAA, unas zapatillas rosas, ¡¡unas zapatillas rosas!!” (y me paso los zapatos por toda la cara). “UOOOOOOOOO isjdkjsad (algo ininteligible, que venía siendo un “¡¡todo un surtido de cremas para la cara!!”)(además, tengo la ligera sospecha que mi madre ha atracado a una perfumería, porque me ha hecho una cesta con más de 6 cremas para la roña facial)”, “y unos pececitos manopla para quitarme la piel muerta del cuerpoooo”, “y un brillo que huele a polvorón!! MARC MARC MIRAAA, QUE HUELE A POLVORÓN (y el otro autista con sus regalos, porque le habían traido la wii)". "PERO QUÉ VEOOO, ¡un cuadro de Nueva Yooooooooork, oooooh dsajkdjshd!”, “jajajaaj un tanga con lacito, mira qué cuqui (cuando uno orgasmea, le salen palabras ridículas que jamás diría. Cuqui sería un ejemplo de ello). “QUÉ PELUCHITO TAN MONOOO, miraaa, con una bufanda como la mía. ¡¡Y ROSA!!, que me combina con las zapatillas... AIII, que le voy a llamar BUFANDIKI. ¿Le llamo bufandiki? (aquí me di cuenta de que estaba hablando sola. Aunque me podía escuchar todo el vecindario, por mis decibelios de más), “UNA BUFANDAAAA (y me la pongo, pero es importante saber que ya llevaba una. Casi muero ahogada)”, “por fin podré quitarme los calloooooooooooooos, un surtido anticallosssss (así puesto me da hasta vergüenza haberme emocionado con un ‘surtido anticallos’)”, “¡¡un reloj!! QUE YA LO HABÍA VISTOOOO, OH MY GOOOOD (como el niño de antes), QUE YO LO QUERÍAAAA”, “y un ambientador de vainilla... y y y y este anillo tan bonitoooooo, ¡¡que no tenía anillos bonitos!! (y mi madre me mira con cara de “gracias, por la cuenta que me trae”), “¡¡pintauñas para hacerme la manicura francesaaa!! (y mi madre soltó un “sí, ¡¡son del chino!!" Y yo la miré con cara de: “joder... hay cosas que no deben decirse, podrías haber mentido...”)".


Entre tanto regalo, sucedió algo que no estaba previsto. Algo demasiado patético. Algo que un ente normal NO haría. Pero que yo hice: me lancé al suelo del comedor y empecé a hacer croquetas por todos los metros cuadrados que no tenían un mueble encima. Casi tiro el árbol chino con los adornos chinos. Casi atropello a mi perra. Y mis padres casi se mueren de la vergüenza ajena.


“Mama, ¡¡cómo se lo han currado (currado es una palabra fea y cutre; pero suelo decirla y más en situaciones de emociones fuertes)!!” Entonces fue cuando mi padre, el tony fender, lo vio claro: era su momento para reivindicar por su regalo y no dejó escapar su oportunidad. Así que, con el rencor por delante, soltó un inocente: “sí, como mis zapatillas. Quién no iba a querer unas zapatillas”. “Oye toniii (mi madre usa un tono específico para decir esto, pero siempre el mismo), que tú no me has regalado nada”. “Bueno, es verdad. Por lo menos no son made in china”.


Y después de eso empezamos a jugar como locos con la wii (soy mala de la ostia jugando al golf, al tenis, al béisbol, a los bolos... pero qué buena soy boxeando, por dios). Y debo decir otra cosa: que alguien me quite esa máquina, o algo malo pasará (por poner un ejemplo, que me cargue la tele del comedor en momento de furia boxeadora).

FOTO DE LA OSTIA de mi hermano y mi padre en la butaca de casa de mis abuelos, el día de navidad de hace un año. La emoción nos puede en la familia. Se quedaron media hora así porque nadie les podía ayudar de la risa que nos entró.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Anarchy in the cellophane!

La gente es increíble. De verdad que sí. A veces crees que ya no te pueden sorprender; pero no es verdad: lo hacen, lo hacemos. Lo damos todo por la imbecilidad.




MOMENTO TENGO COMPLEJO DE NIÑA QUE CANTA NÚMEROS:
- ¿Me podría decir su dni?
- Sí: 39 MILLONE(eeeeeeee)S SIETE OCHO NU(uuuuu)E(eeeee)V(eeee)E (es una persona que no se anda con florituras, sin duda. Ella a lo fácil siempre).

MOMENTO AMO A GREENPEACE:
- ¿Tenéis un ordenador que sea ecológico con el medio ambiente?
(Igual es que quería una caja reciclada o un teclado hecho en base a recipientes usados... pero no la supimos entender en ese momento. Discúlpenos).

MOMENTO YA NO SÉ QUÉ INVENTAR:
- ¿Tenéis un conejo que habla y te dice “tienes un correo, correo, correo”, el tiempo que hace...?
- ¿Y una cafetera que se conecta usb? (¿podemos ser más vagos ya? Es el perrerismo máximo con tal de no ir a la cocina. ¿Qué será lo próximo? ¿Un urinario usb?)

MOMENTO CADA DÍA SE DESCUBRE ALGO NUEVO:
- Tios, sé hacer música con la boca
- Ualaaa, a ver...
- Mira, puedo hacer los bombos (se tapa la boca y hace un ruido raro)
- Y también los bajos (se tapa media boca)
- Y luego lo combino todo y hago la melodía que tú quieras
- A VERRR
- Vale...: kljsjsjdjsfkjdfkjdf
- UALA UALA TIO, PON OTRA!!! (Sí, ahora le da al play eh... un segundín)

MOMENTO TE HE PILLADO JUGANDO A UN JUEGO DE NIÑAS
- Mirar tíos, este juego lo tiene mi prima pequeña... (y se ve a un tiarron de 20 años jugando a hacer pastelitos)
- Síiii, claaaaaro, ahora se le llama así, salto yo.
- (al cabo de media hora) oye, tanto que decías de la prima y te sabes todos los trucos eeeeh (y el chico se vuelve como loco y empieza a reírse sonoramente. Le acaban de pillar con las manos en el pastel).

MOMENTO JUEGO CON SENSIBILIDADES INFANTILES
- (Niño modificando el nombre de “Papelera de reciclaje”. Le ha puesto todos los números del teclado, y más. Cuando me ve, empieza a borrar. Me acerco)
- ¿Qué haces?
- No... esto, esto ya estaba así eh... (risa nerviosa)
- Tú no sabes lo que acabas de hacer, ¿verdad? (miro a la madre y le guiño el ojo. La señora estaba disfrutando como una loca viendo a su hijo sufrir. Qué cabrones somos a veces)
- No...
- Pues voy a tener que llamar al jefe de sección...
- (cara de miedo)
- tssss, tsssss (llamo a un compañero). Oye, ¿tú has visto lo que ha hecho? Porque acaba de cargarse un fichero.

(Cuando vi que iba a llorar ya paré, tranquilos. Aunque creo que le gustó, porque luego no se iba de mi sección)

MOMENTO NO SÉ DÓNDE ESTÁ NADA
- ¿Sabes dónde están los cables para enchufar del pc a la televisión?
- En fotografía... pero pregúntele a un compañero para asegurarse
- (Al cabo de un rato) ¿y sabes dónde están las impresoras con scaner?
- Emmmm... pues tampoco... jeje, lo siento.
- (Al cabo de otro otro rato) ¿y sabes dónde...?
- (pongo cara rara)
- ...emmm, vale, que no, que tampoco lo sabes, ¿no?



MOMENTO DECLARACIÓN DE AMOR
Chica chola con sus pantacas ajustados, sus aracos de oro, sus jerseis corta circulación sanguínea (no les riega) empieza a toquetear un sony vaio de 2000 eurazos. La miro de lejos, pensando que tal acción no podía esconder nada bueno. Cuando acaba de mecanografiar lo que parecía una biblia, me acerco para descubrir qué carajos había hecho aquel ser.
Pero es que lo que vi superó mis expectativas con crecer: ¡¡había creado como unas 20 carpetas declarando su amor a su crihstiahn: “te kiero pa siempreh, ta claroh”, “Tu_Y_Yo”, “t’amoh”... Lo que necesitas es amor ha hecho mucho daño a la sociedad, y El diario de patricia, también.

MOMENTO HAGO EL IMBÉCIL DELANTE DE LOS CLIENTES
Nos pasamos el día delante del MacBook haciéndonos fotos tunning y colgándolas a modo fondo de pantalla. ¿Los clientes? Que se esperen...

MOMENTO FAMILIA TELERÍN VA DE COMPRAS AL CENTRUCUMERSIÁ
Padre gordo gitanaco, con 40 mil hijos en cochecitos arrastrados por sus mujeres con pinzas del chino en la cabeza. Me preguntan por televisores. “Yo soy de informática. De todas formas, lo que quiere saber es que esta tele es de 15 pulgadas”. Una vez tiene la información, se van. Y se ve a toda una gran prole moviéndose en masa y hablando a chillidos. Había incluso un niño gordo con tetas.

sábado, 22 de diciembre de 2007

¿Puedo ayudarle?

¿Hay algo peor que levantarte a las 9 de la mañana, después de haber llegado de fiesta a las 7, para ir a trabajar? SÍ: Levantarse a las 9 de la mañana, ir a trabajar y que, desde el santo trayecto de casa al coche, del coche al Media Markt y del Media Markt al Media Markt (me dan comisiones si digo el nombre del establecimiento muchas veces) ESTÉ SONANDO INCESABLEMENTE DE FONDO UN MURMULLO DE NIÑO REPELENTE QUE CANTA (pero eso no es cantar, y todo el mundo lo sabe) UNOS PUTOS NÚMEROS QUE, DE CALLE, SABES QUE NO TE VAN A TOCAR (básicamente porque no compro; pero mi madre es una fan de esto, y todo el Media Markt se ve que también). No hay una forma peor de dar por culo, ahí con la tele de plasma 400 mil pulgadas y doblesuroun (mi abuela diría algo peor) envolviéndome toda la corteza cerebral y parte del ano (lo importante era dar por culo), recitándome los numeritos hora tras hora. Y por supuesto estaba el típico cliente que, cuando habían decidido silenciar la tele, aparecía de forma espontánea (y creyéndose muy gracioso, claro) cantando con voz de pito "ksjdkasjdsj milloneeeeeees de eeeeeeeeurroooooos". He descubierto que sería capaz de matar a alguien dándole de hostias con un portátil. No lo he hecho: 1) por respeto a mi camiseta de Media Markt y mi chapa molonga de imán super glue (hay rumores que dicen que si te pones parte del chapa en la frente y la otra parte en el cogote, también enganchan y, además, los imanes te hacen hasta un TAC cerebral. Pa’qué ir al médico teniendo chapas), y, la básica, 2) porque los portátiles están enganchados con algo más fuerte que el imán (sí, más) y que necesita llave.



Pero qué bien me lo paso. Lo fuerte es que me creo entendedora de la materia y todo. Como si al llegar a casa tuviera una serie de pc conectados en red, pirateara psp, mandara virus a los profes que me tienen manía ("me tiene manía" es algo que nunca falla), me presento a la sociedad cual crack de la ingeniería informática. Y no, señores. Que no os engañe mi apariencia, porque soy una puta falsa. Y cuidado porque no he dicho falsa, sino puta falsa, que es incluso peor.





Si no sé algo, todo lo arreglo con mis "mire, usted vaya para allá (sitio indefinido, pero lejos de mi puesto. Es importante mover la mano muy rápido para que no lo acaben de entender y sientan la vergüenza suficiente como para no preguntarte de nuevo), que seguro que alguno de mis compañeros podrán ayudarle (sonrisas mil)". He pensado en alternar frases con la misma idea de fondo, más que nada para dar vida a mi discurso interno y creer que me paso el día diciendo algo más que excusas y pasando el muerto a otro. Si tenéis alguna idea, hacérmelo saber. La idea ganadora recibirá un power point sobre las enormes prestaciones que tiene Sony Vaio, "la bomba de los portátiles, que encima tiene blue-ray, salida HDMI, puedes meter todos los juegos que te dé la gana y es lo máximo en alta definición (¡¡ver películas en tu sony vaio es como estar en el cine!! Porque ahora no tengo una imagen que reproducir... pero, si se ha fijado en los televisores de la entrada (que yo no, pero siempre queda de enterado), se vería tal cual)". Todo esto es importante decirlo muy rápido y poniendo cara de que sabes lo que estás diciendo.


Porque, en realidad, da igual lo que digas. ¡¡La gente sabe menos que tú!! A continuación, os presento unos fragmentos que agradecería intentarais visualizar mentalmente, sin reiros:



MOMENTO LAPSUS LINGUAE:
- "Mira, ¡¡los sony GUAIO!!" (Mujer... que ya sé que son guays, pero de ahí a que les cambies el nombre...)


MOMENTO NO SÉ POR QUÉ HAGO TAL COSA:
- Hola, ¿podría informarle sobre una promoción de portátiles?, le dice un compañero mío a un hombre QUE TENÍA UN PORTÁTIL EN LAS MANOS Y LO ESTABA TOCANDO
- ¿Para qué quiero yo un portátil?
(No sé... igual sus manazas manipulando tal objeto me han dado una leve idea de que estaba interesado en él)


MOMENTO NO ENTIENDO DE PENDRIVES:
- ¿Tienes un pendrive de... entre 500 Y 1000 GB? (Teniendo en cuenta que el máximo suele 12...)



MOMENTO DE SI ESO MÁS ADELANTE:
- Hola, ¿podría informarle sobre una promoción de portátiles?, le dice el mismo compañero de antes a un hombre que estaba mirando un portátil.
- No, es que yo estoy mirando para comprarme uno el año que viene
- Ah, ¿quiere decir para el 2008?
- No, no. Para las navidades que viene (no era broma)


MOMENTO YO NUNCA HE HECHO UN SUDOKU DEL 20MINUTS/METRO:
- Oye, ¿tenéis SOLOCOS?



MOMENTO DE MI PERSONA TIMANDO SIN REMORDIMIENTOS
- Com ens ha convençut eh!! Aquesta noia que estudia psicologia en sap eeeh, que ens hem comprat el que ens ha dit...
- (minutos después) ¿¿les has vendido un sony vaio?? ¡¡Eres como una diosa pero sin el como!! Díselo al jefe que te hará un pedestal. Tio, tio, ¡¡que le ha vendido un sony vaio!!



MOMENTO ME ESTOY QUEDANDO CONTIGO
- ¿Sabes dónde están los mp3?
- Sí, ¿ves este portátil?... pues éste no, el último... Pues al fondo.


- ¿Sabes dónde están los discos extraibles?
- ¿Ves este cerdo (cartel colgado del techo)? Pues éste no; el otro. Pues tampoco. El siguiente.


- ¿Sabes dónde están los usb?
- Al fondo, al centro.

martes, 18 de diciembre de 2007

Ejemplo de programa que se aplica en aulas de secundaria



"Qué bonita es". Pero bonita, ¿para quién?

Hace mucho tiempo, los griegos cogieron a Venus y, en base a su cuerpo, detallaron que si una mujer medía 7 veces su cabeza, era bella. Y que nadie dijera lo contrario.

Años más tarde, concretamente los años 50, Marilyn Monroe, una mujer de 1.65 centímetros, se convirtió en el icono de moda y se decidió, en relación a esta idea, coger sus medidas corporales como medida de la belleza. Y aquí tenemos al 90 60 90 tan premiado.

Hoy en día, hojeamos la revista Vogue y vemos tallas (hablamos de la 34-36) que hace 10 años estaban catalogadas como tallas infantiles. ¿Ha cambiado genéticamente nuestro cuerpo en este período de tiempo? ¿Nos ha ayudado la industria de la moda a cambiar evolutivamente? ¿Es ayudar el verbo que necesita la pregunta anterior?

Esas revistas inundan la sociedad. Pero no sólo las revistas, sino todos los medios. Han adquirido tanto valor que ya lo tenemos interiorizado, lo hemos tomado como bueno y hasta nos hemos creído que la belleza es objetiva y estática. Pero eso no es verdad. Y cada período requiere lo que la industria demanda.

¿Querían esas niñas chinas pasarse el día sentadas por tener los pies deformados? Eran las primeras en casarse, las más deseadas, las más bellas. Lo vemos y nos da la risa, incluso si buscarais la foto de uno de esos pies os daría asco y pensaríais que es una aberración.
De la misma forma que haríais con las mujeres jirafa. Por suerte, hoy en día sólo son un reclamo turístico pero hace años estas féminas llegaban a tener cuellos de hasta 25 centímetros. Y quítale tú esos aros: morían desnucadas. Hasta ese punto llega la belleza.
Cambias de cultura y te vas a Mauritania: 20 litros de leche engullían cada día las mujeres mientras recibían masajes para hacer crecer sus tejidos corporales. A más celulitis, más belleza. Justo lo contrario de lo que pasa en nuestro entorno habitual.

Lo ves de lejos y te parece una tontería. Tú no te pondrías esos aros en el cuello, ni beberías litros de leche, ni dejarías que rompieran tus huesos de los pies. Sin embargo piensas que las modelos de la fotografía son bellas. ¿Por qué somos capaces de negar lo anterior y de seguir nuestra cultura?

Porque así te lo han expuesto, y porque así te lo has creído.

La publicidad nos ha creado una necesidad; nos dicen que estar delgado y ser bello va asociado a la felicidad. La segunda fase ha sido hacernos ver que conseguir ese ideal es posible, “que si tienes celulitis es porque quieres”. Y, así, llegan a la última fase en la que uno llega a creer que es posible modificar el propio cuerpo.

Pero eso nos pasa por no saber discriminar lo que es opinión y publicidad, con lo que es conocimiento. Porque nadie nos ha dicho que se han hecho investigaciones en las que adolescentes que se exponían a dietas, a los 5-6 años conseguían más peso que las que no lo hacían. Como tampoco nos han explicado que el cuerpo no puede modificarse como queramos; que si se hace dieta y no se pierde peso no es por culpa de un mal seguimiento, por culpa de uno mismo; sino porque hay mecanismos del propio cuerpo que así lo regulan.

Pasa que nos comparamos socialmente, un proceso psicológico normal y habitual, con imágenes que no existen (y aquí viene el error). Con modelos que han sido creadas con esfuerzo gracias a técnicas como la fragmentación, el maquillaje profesional o los retoques por ordenador. ¿Quién imaginaría que detrás de ese anuncio se iba a encontrar con una modelo de rostro, otra modelo de manos y otra más de piernas? ¿No ve sólo una?

Y lógicamente esto parece paja mental que queda bonita expuesta y muy bien argumentada. Que si la sociedad no cambia su ideal de belleza, da igual lo que yo esté diciendo aquí. Y me parece lógico. Sólo vengo a decir que debemos cuestionarlo todo. No sólo en términos de belleza, sino en los ideales que nos transmiten todos los medios.

Porque no nos damos cuenta, pero nos movemos continuamente por las necesidades que nos crean los jefes grandes que pretenden cubrir sus paredes de billetes. Y a veces no sabes si realmente piensas lo que piensas por motu propio, o porque alguien te lo ha metido en la cabeza.


http://www.youtube.com/watch?v=iYhCn0jf46U

lunes, 17 de diciembre de 2007

Lanzo un llamamiento a todas las cabezas pensantes

Esto es un padre, que por casualidades de la vida es el mío, a quien la empresa de trabajo le ha pagado un viaje a Amsterdam. Y, como todo regalo ofertado, le pagan, también, todos los gastos a un acompañante. Es que la navidad lo da todo. PERO, lo que podría parecer algo tierno y encantador ES UNA PUTADA. PORQUE AHORA MI HERMANO Y YO ESTAMOS EN UNA LUCHA CONSTANTE POR OCUPAR ESE PUESTO.


Yo creo (y que nadie me lleve la contraria, por dios) que tiene más sentido que vaya yo. ¿Habrase visto algo más bonito que drogarse con un padre? Sí, ver a un padre borracho; pero eso es algo que ya cumplí este sábado. Así que ahora sólo me queda compartir un momento yonkie en esa ciudad tan hermosa como es la premiada (¿Alguien ha ido a Amsterdam por sus paisajes? Es leyenda urbana, ¿verdad? Sí, lo suponía). Y mi hermano, con 12 años que tiene, no está preparado para ver tal cosa todavía (y yo tampoco, pero haré un esfuerzo).


Y os preguntaréis: ¿y cuál es tu llámame que no tengo saldo y voy con estos pelos? Pues no es otro que, queridos amantes de ideas malsonantes, penséis en algún plan mcguiver/patada powerrangística voladora/pedo kamicaze/invento doloroso/idea peliaguda que me ayude como evidencia a la idea de: yo debo ser la acompañante ideal. PORQUE SE VE QUE EN MI CASA ESTO, LO QUE ES VER, SÓLO LO VEO YO.







P.D: Ideas como meter al hermano en el armario, encerrarlo en el microondas, taparlo con una manta y fingir que se ha ido de colonias, esconderlo en el sótano y decirles a tus padres que se ha ido a casa de un amigo podrían ser ejemplos perfectos de ideas que quiero que me propongáis. Gracias, amigos.



P.D.2: Es que además es eso..."boys can't accesorize". Yo sin embargo sí, y mi padre me luciría más delante de sus compañeros de trabajo. Si es que mirad que buena que soy, siempre pensando en los demás...




viernes, 14 de diciembre de 2007

Will you marry me when you are seventy? You'd have nothing to lose.

Salía felizmente de mi adorable establecimiento con una crema de 7 euros para quitar roña de la cara (pensemos en las cremas: qué malestar; qué asquerosidad. De la talla a ser papel de vater. Si fuera un objeto no sería, sin duda, ninguno de estos). Pasé delante de una parada cuando una menuda señora de abrigo granate me cogía el brazo pidiéndome que le mirara a qué hora salía su bus número 5. Miré la pantalla y le dije que no proyectaba ningún horario. Míralo en el poster, me dijo. Y eso hice. Acerqué mi nariz hacia esos numeritos (porque mi lastimada vista no me permite adoptar el rol de águila). Fue entonces cuando la pequeña mujercita volvió a coger mi brazo, pasó sus manos por mi cuello y escondió su cabeza en mi hombro. Pensé que aquello fue, probablemente, lo más dulce que me hayan hecho nunca. De forma inesperada, empezó a besarme el pelo y las mejillas. Y algo que parecería absurdamente estúpido y perverso se convirtió en algo tierno y azucarado. Me abrazó con una fuerza sutil, me agradecía la bondad que estaba teniendo con ella y me deseaba felices fiestas. Le dije la hora; ella se sentó y entonces me aparté. Le dije que se esperara 4 minutos que en seguida iba a aparecer su máquina de transporte. Pero no me dejó acabar. Se volvió a lanzar intrépidamente a mi cuello. Y me besó hasta que se le acabaron los besos para mí. Me alejé mirando la parada, como recordando cada escena, para siempre. Haciendo una fotografía con mi mirada.


Fui al gimnasio y, al volver, me quedé en el coche. Miraba las luces de navidad y pensaba cómo ha cambiado mi vida en poco tiempo, y cómo cambiará. Entonces, sin saber por qué, me eché a llorar. Pero no estaba triste; aunque noté cómo ardían mis lágrimas en las mejillas y se fundían en mis manos como sulfuro.


Esta mañana he ido a la cocina y he abrazado a mi madre. Y a alguien más (tengo épocas de empalagosa empalagosidad). Me he tomado mis dos dosis de cafeína y he salido corriendo hacia el coche.


Y aquí me quiero detener. Porque he hecho algo que ha pasado de castaño oscuro (castaño oscuro es una expresión que nunca he acabado de entender, pero bueno). Me he pasado todo el trayecto (cuidado que es fuerte lo que voy a contar) SIMULANDO EN VOZ ALTA LO QUE SERÍA UN DUELO DE SUPERMODELO. Es que me ha afectado mucho. Qué daño me ha hecho ese programa. “¿Sandra, podrías decirnos qué tiene tu cuerpo mejor que tu contrincante?”. “Sí, por zupuejto (porque además le ponía acento andaluz). Ejke mis piernna zon má artas. Yo ezke cogí mi metro, er de que te zirve pa viaja no. Er de que te mide, ¿zabe lo que te digo? Bueno, pué me cogí eze y me medía uno oshenta y osho. Pero que luego rezurta que aquí mido uno sintuantaiosho, pero que é argo totarmente irreá, porque en mi caza no zalía tan malamente” (…). Y así me he tirado toda la carabana. Que me pregunto yo qué habrán pensando los conductores que me habrán visto esta mañana. Perdón por los traumas causados. El señor de la foto (que más que Gollum yo le pondría la foto de un insecto palo con unas gafas de pasta apañadas con el photoshop) estaría contento.


En prácticas de dinámicas de grupos hemos hecho una actividad en la que tenía que adoptar un rol de líder autoritario mientras mi grupo construía una estructura con pajitas y alfileres. Ha llegado un momento en el que he creído pensar que la gente me iba a pinchar un alfiler en la boca, o meterme la estructura por el recto. “Pues hazlo tú”. “Es que no haces nada”. La gente se rebotaba, me miraban con odio; y yo me giraba cada dos por tres, tapándome el aire entre los dientes. “Pon esto aquí”. “¿Quién ha hecho esto? Porque es muy feo. Cámbialo”. Lo fuerte es que la gente lo hacía con la mirada cabizbaja y como pensando “¿esta tía tendrá la regla? ¿es idiota y nos hemos dado cuenta ahora? ¿algún trauma de la infancia? ¿por qué no pone ni una pajita, es que es manca? ¿serán sus manos de plástico? ¿alguien puede comprobarlo disimuladamente?”. Cuando me han avaluado como líder, me han dado la puntuación más baja. Y yo no podía dejar de reír (sólo espero que no me peguen por los pasillos)(y si tuviéramos taquillas molongas como los americanos, que no me dejaran ahí encerrada a mala leche).